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LAS RADIOS CULTURALES UNA INSTANCIA DE COMUNICACIÓN Y EXPRESIÓN DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS

Crispín Rojas

Desde su instalación y puesta al aire de la Radiodifusora Cultural XEANT. "La Voz de las Huastecas" con ubicación en Tancanhuitz San Luis Potosí, ha sido de gran utilidad para las comunidades indígenas del área de cobertura de la radio, ya que ha servido como medio de difusión de cualquier mensaje ya sea para conocer los derechos humanos, los derechos indígenas, las formas de organización de la vida comunitaria, el fortalecimiento de las lenguas indígenas de la región, y la promoción de la música y danza tradicional.

Además sirve como medio de esparcimiento con sus programas de saludos, de complacencias musicales, y de participación directa en sus micrófonos a través de su programa comunitario Plaza Pública, que se transmite todos los domingos después de las 12 del dia a control remoto desde la comunidad, ha tenido tanta aceptación entre la población radioescucha, que podemos encontrar entre los archivos de la emisora muchos oficios de los ejidos y comunidades solicitando dicho programa en su comunidad, algunas no fué posible programarlos en este año y los encargados del área de recepción nos dice que estas peticiones de las comunidades se realizarán en el próximo año.

Cuando se realiza algún programa de este tipo en alguna localidad de la Huasteca Potosina, a temprana hora llegan los músicos, los Grupos Musicales, Los Tríos del Huapango Huasteco y las danzas como La Malinche, El Tsakam Son, El Rey Colorado, Las varitas, el Rebozo entre muchas más, las señoras visten sus ropas a la usanza tradicional con su quexquem de bordados de colores destacando el color de rosa mexicano, el rojo, naranja, verde, el quexquem representa un códice que simboliza, la Madre Tierra, el Dios del Maíz, El árbol de la Vida y la Serpiente, este última representa la fertilidad, se tiene el concepto de que sin ella no hubiese en esta región, los ríos, Los Manantiales y todo lo que le da vida a la naturaleza.

Pero no todo es fácil, en algunas localidades no se puede transmitir tan facilmente debido a la orografía del lugar, recuerdo que en más de alguna ocasión batallamos mucho en sacar la transmisión pero con el apoyo de la misma gente, la hemos podido realizar, ahí es donde las abuelitas que nunca han bajado al pueblo a mandar un saludo, en esta ocasión si lo pueden hacer, lo mismo las amas de casa, los niños, y todos los que deseen participar, ,por eso recibimos cartas de cualquier lugar felicitándonos por el acercamiento de la radio a las comunidades indígenas. Un Amigo de Ustedes Crispín Rojas Pedraza, locutor Tének de la Radiodifusora XEANT" La Voz de las Huastecas " de Tancanhuitz S,L.P.

TESTIMONIOS

Felipa Landaverde Duran. Indígena pame del sur

El 28 de septiembre de 1990, me acuerdo que a las nueve de la mañana yo empecé a escuchar la XEANT, que empezaba su primer día de transmisión se hablaba en nuestra lengua materna el pame del sur. Así pasaron cuatro años, y un día escuche un mensaje en pame, donde solicitaban a una mujer que quisiera trabajar, me puse a pensar y platiqué con mi esposo, le dije que yo podía ir a trabajar porque hablo pame desde que me acuerdo, él me dijo que sí. El día primero de octubre de 1994 el director de la radiodifusora les dijo a los compañeros que primero tenía que conocer como se manejaba el equipo, y también las áreas de trabajo, cuales son las actividades que se realizan en cada una, poco a poco fui aprendiendo a manejar el equipo de la cabina de transmisión, a leer en español y en mi lengua materna., era muy difícil, pero yo quería representar a mi pueblo, para rescatar las danzas de los binuetes, la medicina tradicional, nuestra lengua y las costumbres.

Jesús Baltazar Hernández

Un día fuimos comisionados a visitar una comunidad indígena llamada Miramar Viejo, del municipio de Xilitla, para sonorizar y transmisitir un programa de radio que se llama "Plaza Pública", que la comunidad había solicitado. Nos trasladamos a dicha comunidad en una camioneta de reciente modelo conducida por un chofer del Centro Coordinador de Tancanhuitz, pero para llegar a la comunidad teníamos que caminar a pie aproximadamente una hora de subida. Para llevar todo el equipo de sonido y transmisión, la gente de la comunidad se organizó para cargar los aparatos, pero como la comunidad no contaba con luz eléctrica, también llevamos una planta de luz que pesa aproximadamente 40 kilos, misma que llevaron cargando entre dos personas .Llegando, empezamos a conectar las aparatos que utilizamos para el enlace de control remoto, pero nuestra sorpresa fue que no pudimos enlazarnos con la radio, buscamos varios lugares donde pudiera salir la señal cerca del centro de la comunidad , pero no pudimos hacer enlace con la radio. La gente impaciente, esperaba ver como salía la señal de la radio, empezamos a preguntar por qué rumbo quedaba el pueblo de Tancanhuitz, lugar donde se encuentra el receptor de la señal de control remoto, y al ubicarnos nos dimos cuenta que teníamos un cerro enfrente, ese era el motivo de que la señal no pudiera salir. Entonces el mismo corresponsal de radio en coordinación con las autoridades, organizaron a la gente y nos fuimos rumbo hacia donde creíamos que podía salir la señal, la gente cargando los aparatos y la planta de luz, tenía la esperanza de que en algún punto podríamos realizar el enlace del control remoto.

Finalmente, en la cuarta ocasión que realizamos la prueba se escucho nuestro enlace en la radio, toda la gente emocionada, escuchó la voz que salía en medio del monte en un aparato receptor de radio, entonces empezaron a limpiar alrededor del lugar. Todos contentos empezamos a prepararnos para transmitir el programa, el personal técnico conectamos todos los aparatos de sonido, y los señores de la comunidad empezaron a improvisar unos bancos con pedazos de palos que había en el lugar y por otro lado los músicos empezaron a afinar sus instrumentos. En medio del monte se hizo la fiesta, digo fiesta, porque para la gente de la comunidad era como una verdadera fiesta, en el monte se oían los gritos de los danzantes al momento de realizar la danza, para ellos era una novedad que por primera vez se oía su voz y su música en la radio, también se oía el trino de las aves a lo lejos.

Octavio Hernández Rodríguez

Hablar de las radiodifusoras culturales de la ahora Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, no solamente es hablar de un medio de comunicación que enseña, difunde, preserva y revalora las costumbres y tradiciones de la población indígena, sino que es hablar de trabajo, de esfuerzo propio y ajeno, es hablar de conocimientos y de luchas, de anécdotas interesantes y a veces de fracasos y desencuentros, sin embargo eso es lo que llena de color la vida de estos medios de comunicación y de quienes la conforman.

Como muestra les comentaré que tres de las radios de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas que he conocido en mi "trajinar" como comunicólogo y que han dejado grandes experiencias en mi carrera han sido la XEGLO "La Voz de la Sierra Juárez", en Guelatao de Juárez; la XEJAM "La Voz de la Costa Chica", en Santiago Jamiltepec, las dos en Oaxaca y la XEANT "La Voz de las Huastecas" en Tancanhuitz, San Luis Potosí.

En la primera, a la cual llegue como prestador de servicio social en junio de 1996, no solamente conocí el importante trabajo de las emisoras con pueblos indígenas, sino que también conocí la labor interna de la radio.

Entre las personas que me dejaron buenas enseñanzas se encuentran Emma y Miguel, productores radiofónicos bilingües, hablantes del zapoteco que me mostraron el arte de "hacer un guión".

También, gracias a Miguel, que me "abandonó" en Lachixila, comunidad cien por ciento zapoteca a la que llegamos después de haber caminado seis horas, conocí las penurias por las que pasan los indígenas en un pueblo mestizo al no saber hablar español, solamente que era al revés, un mestizo en un lugar donde todos hablan zapoteco, de esta forma conocí el Rincón Bajo de la Sierra Juárez y la fauna que lo habita.

En Guelatao, también aprendí a "querer la vida", después de 6 horas de trabajo a 96 metros de altura, cambiando el sistema de iluminación de la torre de transmisión con Hugo García.

La enseñanza de degustar un buen mezcal y de conocer los diferentes cargos en la comunidad, principalmente el de los "Topiles" con quienes teníamos que "lidiar" a menudo, se lo debo a Tany y a Enrique, dos elementos importantísimos para la supervivencia de una familia, la de Arturo, el dueño de la tienda.

También con ellos aprendí la musicalización de un programa.

En mi estancia en esta radio aprendí que un individuo puede alimentarse por más de 15 días a base a agua natural y guayabas y que cuando hay dinero y se sale de comisión no hay que llevar muchas provisiones, pues si a la comunidad donde se va a trabajar hay que llegar caminando por más de tres horas, las provisiones se tendrán que dejar en el camino.

En Guelatao, me mostraron la forma de sonorizar, de grabar y realizar un control remoto, cosas que ahora son de gran utilidad.

Durante mi peregrinar en el bello estado de Oaxaca, tuve la oportunidad de conocer la emisora XEJAM, "La Voz de la Costa Chica" ubicada en Santiago Jamiltepec, donde aprendí a respetar a las fuerzas de la naturaleza, al vivir los destrozos que dejó el huracán "Paulina" (octubre de 1997). Asimismo en este lugar constate las ventajas y el enorme potencial de las radios de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, ya que las hondas hertzianas de la emisora fueron el principal medio de comunicación entre las comunidades, las cuales quedaron totalmente incomunicadas. Se recibían a decenas de personas que llegaban, después de haber caminado desde 5 hasta 24 horas, de diferentes comunidades de la zona con avisos y comunicados a sus familiares, los cuales vivían a otras 10 o más horas de camino con el objeto de dar a conocer que "nos encontraban bien, no se preocupen" o para pedir apoyo vía emisora de los helicópteros del Ejército y del estado que se encargaban de repartir despensas; o para avisar a tal o cual presidente o agente municipal donde "caería" el siguiente helicóptero con los víveres.

Asimismo, se recibían llamadas de varios puntos del país preguntando por el estado de los diferentes pueblos a los que tiene cobertura la radio; se informaba a las comunidades de lo ocurrido y del constante apoyo recibido y de las principales acciones del gobierno en pro de los damnificados.

Todas estas penurias y grandes enseñanzas me llevaron a dirigir la emisora XEANT "La Voz de las Huastecas", a partir de junio del 2000, en la cual el panorama es otro.

Aquí ya no hay que caminar para llegar a alguna comunidad, ya que a todas se llega en camioneta, ya no es el mismo trabajo de técnico, hay mayor responsabilidad, sin embargo las enseñanzas continúan.

En mi estancia en la Huasteca he aprendido el arte de la tolerancia y la paciencia al tener que mantener la calma para discutir con un consejo consultivo conformado en sus asambleas generales por 200 personas, indígenas todas representantes de los Tének, Náhuatl y Pame.

La participación, muy activa en esta emisora, se da en diferentes niveles, desde los Centros de Producción Radiofónica instalados en 15 localidades hasta los delegados y corresponsales de radio, más de 300 y que producen promocionales, cápsulas y programas.

Uno de estos programas se denomina "Plaza Pública" y es el de mayor importancia para la gente de la región ya que se realiza desde alguna localidad del área de cobertura vía control remoto, e involucra a todas las edades al participar con cuentos, anécdotas, historias de las localidades sin dejar a un lado los avisos y saludos, asimismo también hay danzas, huapango y grupos de música popular.

La fiesta de "Plaza Pública" se realiza todos los domingos a partir de las 13:00 horas.

Finalmente quiero comentar que el laborar en una radio indigenista es una de labores más gratificantes que conozco y que llena de satisfacción la vida laboral y como dicen los corresponsales "sin se calla el radio nos sentimos tristes".

   

Horario de transmisión: 6:00 a 19:00 horas
Cobertura: San Luis Potosí, Hidalgo, Querétaro, Veracruz
Lenguas en que transmite: Náhuatl, pame, teének y español